CIQA | Centro de Investigación en Química Aplicada - CIQA está de aniversario. Hoy sus primeros 40 años
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CIQA está de aniversario. Hoy sus primeros 40 años

40 Aniversario
El Centro de Investigación en Química Aplicada cumple el día de hoy, 2 de noviembre de 2016, su cuarenta aniversario y culmina sus festejos este viernes con la entrega de reconocimientos a los empleados que cumplen 10, 15, 20, 25, 30, 35 y 40 años de laborar en la institución en una ceremonia a las 10:00 hrs. en el Auditorio de la misma.  Por la noche, la presentación del un libro con la historia y retos de la institución y una cena baile marcará el cierre de una serie de actividades que se han llevado a cabo para conmemorar sus cuatro décadas. 
 
La gestación del CIQA dio en el año de  1972 cuando la Comisión Nacional de Zonas Áridas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México iniciaron un proyecto buscando impulsar el desarrollo de las zonas áridas de México.  El uso del hule y la industria del plástico estaban en pleno auge y crecimiento.  El interés mundial estaba vuelto hacia él por sus múltiples beneficios y economía, pero comenzaba ya la preocupación energética y por el cuidado del medio ambiente.  En Coahuila se instalaba la primera planta automotriz: General Motors.
 
Se pensó en el guayule, típico en los desiertos chihuahuense y sonorense, como un posible sustituto del árbol hevea brasiliensis del que en ese momento se extraía el hule natural materia prima para la fabricación de las llantas de mejor calidad.   Por una extraña casualidad, las personas que impulsaban el proyecto eran saltillenses: el exgobernador de Coahuila, el C.P. Braulio Fernández Aguirre de CONAZA, el Matemático Remigio Valdés Gámez de CONACYT y el y Dr. Enrique Campos de la Facultad de Química de la UNAM, que aunque nacido en el D.F., tenía arraigadas raíces a la ciudad.
 
Con la promesa del presidente Lic. Luis Echeverría Álvarez de convertirlo en un centro de investigación para desarrollar las zonas áridas de México, se trasladó el Dr. Enrique Campos a la ciudad de Saltillo para iniciar sus operaciones. El proyecto deambuló por varias instituciones entre ellas la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, la Facultad de Ciencias Químicas y el Instituto Tecnológico de Saltillo, hasta que finalmente rentaron su primera casa en la calle de Aldama  en donde se incluyeron los primeros becarios. Durante ese peregrinar los resultados de la investigación que se hacía con el guayule resultaron exitosos, arrojando materiales de excelente calidad.  La necesidad de más información los obligó a ir adquiriendo equipamiento hasta llegar a la construcción de la primera Planta Piloto al sur de la ciudad donde se obtuvieron las primeras muestras de hule de guayule con las especificaciones diseñadas por los investigadores del Centro.  Para ese momento, el prestigio del grupo de investigación atraía colaboradores expertos de diferentes partes del país. Fue hasta el 2 de noviembre de 1976 cuando finalmente salió publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto de creación del Centro.  Más tarde, recibirían en donativo unos terrenos al norte de la ciudad y se construyó el primer edificio ahora conocido como edificio B.
 
El Dr. Enrique Campos López fue el primer Director General hasta el año de 1984, seguido del Dr. Lothar Krause Sennewald hasta 1973, el Dr. Luis Francisco Ramos de Valle hasta el año 2002 y el Dr. Juan Méndez Nonell hasta el 2012.  Durante los diferentes periodos se enfrentaron diferentes retos y oportunidades que fueron marcando a la institución como la especialización de sus temas de investigación y servicios, la apertura y cierre de nuevas áreas, la re-categorización y re-organización del personal, el cambio de paradigma para dar prioridad a la comercialización y, en los años más recientes, la transferencia de tecnología y la incorporación de la divulgación en sus actividades.  Durante todos esos años, la complejidad de su organización fue marcando a su administración también.
 
Al día de hoy la institución que desde hace cuatro años dirige el Dr. Oliverio S. Rodríguez Fernández se ha especializado en el desarrollo de nuevos y mejores materiales poliméricos abarcando toda la cadena de valor del plástico, desde su obtención en un laboratorio, proceso conocido como síntesis, hasta su transformación en un producto final.  Actualmente desarrolla materiales compuestos nanoestructurados con características para ser considerados como materiales inteligentes, es decir, que responden a un estímulo.
 
EL CIQA ha logrado tal liderazgo que consiguió el apoyo y financiamiento para establecer el único laboratorio nacional que tiene el estado de Coahuila y que investiga el grafeno.  Las posibilidades de este material son tan extraordinarias y los avances que sobre el tema hay en México son tan importantes, que esperan obtener un liderazgo muy competitivo en el plano internacional en los próximos años.
 
La infraestructura analítica e instrumental del CIQA compite con la de instituciones europeas y su capital humano es de altísimo nivel.  Su cuadro de investigadores conformado por 78 doctores, 14 catedráticos, y 50 maestros, que han recibido formación en su mayoría en universidades e institutos del extranjero, lo que les da un panorama y una visión más amplia y competitiva y les permite vincularse con la industria. 63  de ellos son miembros del SNI, la mayoría en el nivel 2.  
 
Tan solo en este 2015 se presentaron al Programa de Estímulos Innovación 46 proyectos vinculados con empresas y se apoyaron 26.  No se diga de los servicios que a la industria ofrecen los laboratorios de Instrumentación Analítica, Caracterización Química y Ensayos Fisicomecánicos atendiendo a más de 500 empresas.
 
Con la idea de acercarse a los centros de demanda, el CIQA apertura instalaciones en el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica en Nuevo León, y se avanza en las negociaciones para aperturar junto a otros centros públicos de investigación, espacios en Campeche y Tamaulipas. El CIQA cuenta además con un campo experimental agrícola en el municipio de Paredón, Coahuila para realizar investigación en agricultura protegida.
Sus investigadores participan en diversas redes temáticas lo que permite la cooperación y la visita de distinguidas personalidades, eminencias nacionales e internacionales que recorren los laboratorios y pasillos de la institución.
 
Su fortaleza en el tema de vinculación es tan importante en estos momentos que la venta de servicios ya representa el 45% de los ingresos del Centro. Y sus esfuerzos por comercializar su tecnología ya comienzan a rendir sus primeros frutos.  Ha licenciado dos patentes y se encuentra en negociaciones para otras.  Por cierto, es el CIQA el centro de investigación pública que más patentes per cápita registra al año, .3 por investigador. Con un promedio de 18, se coloca cada la segunda  institución que más patenta en México de entre los Centros Públicos de Investigación.  
 
Sus productos académicos reflejan más de 100 publicaciones arbitradas con factor de impacto a año, lo que representa casi 2 publicaciones en promedio al año por investigador. Asimismo, 92 proyectos financiados con recursos externos lo que significa que cada investigador participa en 1.6 proyectos.
 
No podemos dejar de lado sus servicios educativos, ya que ofrece capacitación para el sector industrial,  así como maestrías profesionalizantes para la industria y en el sistema escolarizado cuenta con cuatro programas que pertenecen al Programa de Posgrados de Calidad del CONACYT.  Dos de ellos de Competencia Internacional y dos en nivel de Consolidado.  Tendríamos que decir que hasta hace dos años, el CIQA era la única institución en Coahuila que tenía programas de Competencia Internacional.  Tiene una matrícula de egresados de 510 personas de los cuales el 95% está colocado, y actualmente cuenta con 161 alumnos.
 
Desde hace cuatro años, el CIQA ha impulsando sus actividades de atención a la sociedad atiendo los últimos años a más de 10 mil personas con visitas guiadas, talleres extramuros, conferencias y eventos especiales.
 
A cuarenta años, los retos energéticos y ecológicos siguen siendo los temas de preocupación del mundo lo que refleja la importancia de la institución y su pertinencia, desde hace cuatro décadas visionaria, para ayudar al desarrollo del campo, la industria del plástico y la formación de recursos humanos de alto nivel.  Más aun para el desarrollo de una región que ha arrojado ciudadanos brillantes, preparados, talentosos, visionarios que han formado al CIQA, que le han dado los valores de profesionalismo, de seriedad, de liderazgo, de trabajo que hoy ostentan. Y algunos otros que han pasado pero que se han llevado esa mística a otros escenarios donde ahora son líderes que dan ejemplo e impulsan de manera muy importante a sus entornos.
 
Hoy nos invade un ambiente de festejo pero también de reflexión por valorar la función estratégica de los Centros de Investigación en el desarrollo económico y social primero de Coahuila, también del país y porqué no, del mundo. Aun hay mucho trabajo por hacer en un mundo cambiante que cada vez demanda más de la ciencia, y el CIQA como entonces sigue atento para responder. El trabajo aun es arduo pero estamos en el momento de transformar y de incidir. 
 
El Centro de Investigación en Química Aplicada cumple el día de hoy, 2 de noviembre de 2016, su cuarenta aniversario y culmina sus festejos este viernes con la entrega de reconocimientos a los empleados que cumplen 10, 15, 20, 25, 30, 35 y 40 años de laborar en la institución en una ceremonia a las 10:00 hrs. en el Auditorio de la misma.  Por la noche, la presentación del un libro con la historia y retos de la institución y una cena baile marcará el cierre de una serie de actividades que se han llevado a cabo para conmemorar sus cuatro décadas. 
 
La gestación del CIQA dio en el año de  1972 cuando la Comisión Nacional de Zonas Áridas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México iniciaron un proyecto buscando impulsar el desarrollo de las zonas áridas de México.  El uso del hule y la industria del plástico estaban en pleno auge y crecimiento.  El interés mundial estaba vuelto hacia él por sus múltiples beneficios y economía, pero comenzaba ya la preocupación energética y por el cuidado del medio ambiente.  En Coahuila se instalaba la primera planta automotriz: General Motors.
 
Se pensó en el guayule, típico en los desiertos chihuahuense y sonorense, como un posible sustituto del árbol hevea brasiliensis del que en ese momento se extraía el hule natural materia prima para la fabricación de las llantas de mejor calidad.   Por una extraña casualidad, las personas que impulsaban el proyecto eran saltillenses: el exgobernador de Coahuila, el C.P. Braulio Fernández Aguirre de CONAZA, el Matemático Remigio Valdés Gámez de CONACYT y el y Dr. Enrique Campos de la Facultad de Química de la UNAM, que aunque nacido en el D.F., tenía arraigadas raíces a la ciudad.
 
Con la promesa del presidente Lic. Luis Echeverría Álvarez de convertirlo en un centro de investigación para desarrollar las zonas áridas de México, se trasladó el Dr. Enrique Campos a la ciudad de Saltillo para iniciar sus operaciones. El proyecto deambuló por varias instituciones entre ellas la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, la Facultad de Ciencias Químicas y el Instituto Tecnológico de Saltillo, hasta que finalmente rentaron su primera casa en la calle de Aldama  en donde se incluyeron los primeros becarios. Durante ese peregrinar los resultados de la investigación que se hacía con el guayule resultaron exitosos, arrojando materiales de excelente calidad.  La necesidad de más información los obligó a ir adquiriendo equipamiento hasta llegar a la construcción de la primera Planta Piloto al sur de la ciudad donde se obtuvieron las primeras muestras de hule de guayule con las especificaciones diseñadas por los investigadores del Centro.  Para ese momento, el prestigio del grupo de investigación atraía colaboradores expertos de diferentes partes del país. Fue hasta el 2 de noviembre de 1976 cuando finalmente salió publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto de creación del Centro.  Más tarde, recibirían en donativo unos terrenos al norte de la ciudad y se construyó el primer edificio ahora conocido como edificio B.
 
El Dr. Enrique Campos López fue el primer Director General hasta el año de 1984, seguido del Dr. Lothar Krause Sennewald hasta 1973, el Dr. Luis Francisco Ramos de Valle hasta el año 2002 y el Dr. Juan Méndez Nonell hasta el 2012.  Durante los diferentes periodos se enfrentaron diferentes retos y oportunidades que fueron marcando a la institución como la especialización de sus temas de investigación y servicios, la apertura y cierre de nuevas áreas, la re-categorización y re-organización del personal, el cambio de paradigma para dar prioridad a la comercialización y, en los años más recientes, la transferencia de tecnología y la incorporación de la divulgación en sus actividades.  Durante todos esos años, la complejidad de su organización fue marcando a su administración también.
 
Al día de hoy la institución que desde hace cuatro años dirige el Dr. Oliverio S. Rodríguez Fernández se ha especializado en el desarrollo de nuevos y mejores materiales poliméricos abarcando toda la cadena de valor del plástico, desde su obtención en un laboratorio, proceso conocido como síntesis, hasta su transformación en un producto final.  Actualmente desarrolla materiales compuestos nanoestructurados con características para ser considerados como materiales inteligentes, es decir, que responden a un estímulo.
 
EL CIQA ha logrado tal liderazgo que consiguió el apoyo y financiamiento para establecer el único laboratorio nacional que tiene el estado de Coahuila y que investiga el grafeno.  Las posibilidades de este material son tan extraordinarias y los avances que sobre el tema hay en México son tan importantes, que esperan obtener un liderazgo muy competitivo en el plano internacional en los próximos años.
 
La infraestructura analítica e instrumental del CIQA compite con la de instituciones europeas y su capital humano es de altísimo nivel.  Su cuadro de investigadores conformado por 78 doctores, 14 catedráticos, y 50 maestros, que han recibido formación en su mayoría en universidades e institutos del extranjero, lo que les da un panorama y una visión más amplia y competitiva y les permite vincularse con la industria. 63  de ellos son miembros del SNI, la mayoría en el nivel 2.  
 
Tan solo en este 2015 se presentaron al Programa de Estímulos Innovación 46 proyectos vinculados con empresas y se apoyaron 26.  No se diga de los servicios que a la industria ofrecen los laboratorios de Instrumentación Analítica, Caracterización Química y Ensayos Fisicomecánicos atendiendo a más de 500 empresas.
 
Con la idea de acercarse a los centros de demanda, el CIQA apertura instalaciones en el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica en Nuevo León, y se avanza en las negociaciones para aperturar junto a otros centros públicos de investigación, espacios en Campeche y Tamaulipas. El CIQA cuenta además con un campo experimental agrícola en el municipio de Paredón, Coahuila para realizar investigación en agricultura protegida.
Sus investigadores participan en diversas redes temáticas lo que permite la cooperación y la visita de distinguidas personalidades, eminencias nacionales e internacionales que recorren los laboratorios y pasillos de la institución.
 
Su fortaleza en el tema de vinculación es tan importante en estos momentos que la venta de servicios ya representa el 45% de los ingresos del Centro. Y sus esfuerzos por comercializar su tecnología ya comienzan a rendir sus primeros frutos.  Ha licenciado dos patentes y se encuentra en negociaciones para otras.  Por cierto, es el CIQA el centro de investigación pública que más patentes per cápita registra al año, .3 por investigador. Con un promedio de 18, se coloca cada la segunda  institución que más patenta en México de entre los Centros Públicos de Investigación.  
 
Sus productos académicos reflejan más de 100 publicaciones arbitradas con factor de impacto a año, lo que representa casi 2 publicaciones en promedio al año por investigador. Asimismo, 92 proyectos financiados con recursos externos lo que significa que cada investigador participa en 1.6 proyectos.
 
No podemos dejar de lado sus servicios educativos, ya que ofrece capacitación para el sector industrial,  así como maestrías profesionalizantes para la industria y en el sistema escolarizado cuenta con cuatro programas que pertenecen al Programa de Posgrados de Calidad del CONACYT.  Dos de ellos de Competencia Internacional y dos en nivel de Consolidado.  Tendríamos que decir que hasta hace dos años, el CIQA era la única institución en Coahuila que tenía programas de Competencia Internacional.  Tiene una matrícula de egresados de 510 personas de los cuales el 95% está colocado, y actualmente cuenta con 161 alumnos.
 
Desde hace cuatro años, el CIQA ha impulsando sus actividades de atención a la sociedad atiendo los últimos años a más de 10 mil personas con visitas guiadas, talleres extramuros, conferencias y eventos especiales.
 
A cuarenta años, los retos energéticos y ecológicos siguen siendo los temas de preocupación del mundo lo que refleja la importancia de la institución y su pertinencia, desde hace cuatro décadas visionaria, para ayudar al desarrollo del campo, la industria del plástico y la formación de recursos humanos de alto nivel.  Más aun para el desarrollo de una región que ha arrojado ciudadanos brillantes, preparados, talentosos, visionarios que han formado al CIQA, que le han dado los valores de profesionalismo, de seriedad, de liderazgo, de trabajo que hoy ostentan. Y algunos otros que han pasado pero que se han llevado esa mística a otros escenarios donde ahora son líderes que dan ejemplo e impulsan de manera muy importante a sus entornos.
 
Hoy nos invade un ambiente de festejo pero también de reflexión por valorar la función estratégica de los Centros de Investigación en el desarrollo económico y social primero de Coahuila, también del país y porqué no, del mundo. Aun hay mucho trabajo por hacer en un mundo cambiante que cada vez demanda más de la ciencia, y el CIQA como entonces sigue atento para responder. El trabajo aun es arduo pero estamos en el momento de transformar y de incidir. 
El Centro de Investigación en Química Aplicada cumple el día de hoy, 2 de noviembre de 2016, su cuarenta aniversario y culmina sus festejos este viernes con la entrega de reconocimientos a los empleados que cumplen 10, 15, 20, 25, 30, 35 y 40 años de laborar en la institución en una ceremonia a las 10:00 hrs. en el Auditorio de la misma.  Por la noche, la presentación del un libro con la historia y retos de la institución y una cena baile marcará el cierre de una serie de actividades que se han llevado a cabo para conmemorar sus cuatro décadas. 
 
La gestación del CIQA dio en el año de  1972 cuando la Comisión Nacional de Zonas Áridas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México iniciaron un proyecto buscando impulsar el desarrollo de las zonas áridas de México.  El uso del hule y la industria del plástico estaban en pleno auge y crecimiento.  El interés mundial estaba vuelto hacia él por sus múltiples beneficios y economía, pero comenzaba ya la preocupación energética y por el cuidado del medio ambiente.  En Coahuila se instalaba la primera planta automotriz: General Motors.
 
Se pensó en el guayule, típico en los desiertos chihuahuense y sonorense, como un posible sustituto del árbol hevea brasiliensis del que en ese momento se extraía el hule natural materia prima para la fabricación de las llantas de mejor calidad.   Por una extraña casualidad, las personas que impulsaban el proyecto eran saltillenses: el exgobernador de Coahuila, el C.P. Braulio Fernández Aguirre de CONAZA, el Matemático Remigio Valdés Gámez de CONACYT y el y Dr. Enrique Campos de la Facultad de Química de la UNAM, que aunque nacido en el D.F., tenía arraigadas raíces a la ciudad.
 
Con la promesa del presidente Lic. Luis Echeverría Álvarez de convertirlo en un centro de investigación para desarrollar las zonas áridas de México, se trasladó el Dr. Enrique Campos a la ciudad de Saltillo para iniciar sus operaciones. El proyecto deambuló por varias instituciones entre ellas la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, la Facultad de Ciencias Químicas y el Instituto Tecnológico de Saltillo, hasta que finalmente rentaron su primera casa en la calle de Aldama  en donde se incluyeron los primeros becarios. Durante ese peregrinar los resultados de la investigación que se hacía con el guayule resultaron exitosos, arrojando materiales de excelente calidad.  La necesidad de más información los obligó a ir adquiriendo equipamiento hasta llegar a la construcción de la primera Planta Piloto al sur de la ciudad donde se obtuvieron las primeras muestras de hule de guayule con las especificaciones diseñadas por los investigadores del Centro.  Para ese momento, el prestigio del grupo de investigación atraía colaboradores expertos de diferentes partes del país. Fue hasta el 2 de noviembre de 1976 cuando finalmente salió publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto de creación del Centro.  Más tarde, recibirían en donativo unos terrenos al norte de la ciudad y se construyó el primer edificio ahora conocido como edificio B.
 
El Dr. Enrique Campos López fue el primer Director General hasta el año de 1984, seguido del Dr. Lothar Krause Sennewald hasta 1973, el Dr. Luis Francisco Ramos de Valle hasta el año 2002 y el Dr. Juan Méndez Nonell hasta el 2012.  Durante los diferentes periodos se enfrentaron diferentes retos y oportunidades que fueron marcando a la institución como la especialización de sus temas de investigación y servicios, la apertura y cierre de nuevas áreas, la re-categorización y re-organización del personal, el cambio de paradigma para dar prioridad a la comercialización y, en los años más recientes, la transferencia de tecnología y la incorporación de la divulgación en sus actividades.  Durante todos esos años, la complejidad de su organización fue marcando a su administración también.
 
Al día de hoy la institución que desde hace cuatro años dirige el Dr. Oliverio S. Rodríguez Fernández se ha especializado en el desarrollo de nuevos y mejores materiales poliméricos abarcando toda la cadena de valor del plástico, desde su obtención en un laboratorio, proceso conocido como síntesis, hasta su transformación en un producto final.  Actualmente desarrolla materiales compuestos nanoestructurados con características para ser considerados como materiales inteligentes, es decir, que responden a un estímulo.
 
EL CIQA ha logrado tal liderazgo que consiguió el apoyo y financiamiento para establecer el único laboratorio nacional que tiene el estado de Coahuila y que investiga el grafeno.  Las posibilidades de este material son tan extraordinarias y los avances que sobre el tema hay en México son tan importantes, que esperan obtener un liderazgo muy competitivo en el plano internacional en los próximos años.
 
La infraestructura analítica e instrumental del CIQA compite con la de instituciones europeas y su capital humano es de altísimo nivel.  Su cuadro de investigadores conformado por 78 doctores, 14 catedráticos, y 50 maestros, que han recibido formación en su mayoría en universidades e institutos del extranjero, lo que les da un panorama y una visión más amplia y competitiva y les permite vincularse con la industria. 63  de ellos son miembros del SNI, la mayoría en el nivel 2.  
 
Tan solo en este 2015 se presentaron al Programa de Estímulos Innovación 46 proyectos vinculados con empresas y se apoyaron 26.  No se diga de los servicios que a la industria ofrecen los laboratorios de Instrumentación Analítica, Caracterización Química y Ensayos Fisicomecánicos atendiendo a más de 500 empresas.
 
Con la idea de acercarse a los centros de demanda, el CIQA apertura instalaciones en el Parque de Investigación e Innovación Tecnológica en Nuevo León, y se avanza en las negociaciones para aperturar junto a otros centros públicos de investigación, espacios en Campeche y Tamaulipas. El CIQA cuenta además con un campo experimental agrícola en el municipio de Paredón, Coahuila para realizar investigación en agricultura protegida.
Sus investigadores participan en diversas redes temáticas lo que permite la cooperación y la visita de distinguidas personalidades, eminencias nacionales e internacionales que recorren los laboratorios y pasillos de la institución.
 
Su fortaleza en el tema de vinculación es tan importante en estos momentos que la venta de servicios ya representa el 45% de los ingresos del Centro. Y sus esfuerzos por comercializar su tecnología ya comienzan a rendir sus primeros frutos.  Ha licenciado dos patentes y se encuentra en negociaciones para otras.  Por cierto, es el CIQA el centro de investigación pública que más patentes per cápita registra al año, .3 por investigador. Con un promedio de 18, se coloca cada la segunda  institución que más patenta en México de entre los Centros Públicos de Investigación.  
 
Sus productos académicos reflejan más de 100 publicaciones arbitradas con factor de impacto a año, lo que representa casi 2 publicaciones en promedio al año por investigador. Asimismo, 92 proyectos financiados con recursos externos lo que significa que cada investigador participa en 1.6 proyectos.
 
No podemos dejar de lado sus servicios educativos, ya que ofrece capacitación para el sector industrial,  así como maestrías profesionalizantes para la industria y en el sistema escolarizado cuenta con cuatro programas que pertenecen al Programa de Posgrados de Calidad del CONACYT.  Dos de ellos de Competencia Internacional y dos en nivel de Consolidado.  Tendríamos que decir que hasta hace dos años, el CIQA era la única institución en Coahuila que tenía programas de Competencia Internacional.  Tiene una matrícula de egresados de 510 personas de los cuales el 95% está colocado, y actualmente cuenta con 161 alumnos.
 
Desde hace cuatro años, el CIQA ha impulsando sus actividades de atención a la sociedad atiendo los últimos años a más de 10 mil personas con visitas guiadas, talleres extramuros, conferencias y eventos especiales.
 
A cuarenta años, los retos energéticos y ecológicos siguen siendo los temas de preocupación del mundo lo que refleja la importancia de la institución y su pertinencia, desde hace cuatro décadas visionaria, para ayudar al desarrollo del campo, la industria del plástico y la formación de recursos humanos de alto nivel.  Más aun para el desarrollo de una región que ha arrojado ciudadanos brillantes, preparados, talentosos, visionarios que han formado al CIQA, que le han dado los valores de profesionalismo, de seriedad, de liderazgo, de trabajo que hoy ostentan. Y algunos otros que han pasado pero que se han llevado esa mística a otros escenarios donde ahora son líderes que dan ejemplo e impulsan de manera muy importante a sus entornos.
 
Hoy nos invade un ambiente de festejo pero también de reflexión por valorar la función estratégica de los Centros de Investigación en el desarrollo económico y social primero de Coahuila, también del país y porqué no, del mundo. Aun hay mucho trabajo por hacer en un mundo cambiante que cada vez demanda más de la ciencia, y el CIQA como entonces sigue atento para responder. El trabajo aun es arduo pero estamos en el momento de transformar y de incidir. 
 


CIQA | Centro de Investigación en Química Aplicada