CIQA | Centro de Investigación en Química Aplicada - En busca de una vacuna contra la enfermedad de los cítricos
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En busca de una vacuna contra la enfermedad de los cítricos

En busca de una vacuna contra la enfermedad de los cítricosCtricos

El Huanglongbing (HLB) o “Dragón amarillo de los cítricos”, es una enfermedad transmitida por una plaga conocida coloquialmente como "virus de la tristeza", y es el más grave padecimiento de este tipo de cultivo. Su aparición en México ocurrió en el año 2009 en el estado de Colima, cuando afectó a 79, 456 hectáreas cultivadas. Esta enfermedad ya ha sido documentada en más de 40 países y es considerada como altamente devastadora, capaz de secar a todos los árboles en tan sólo cinco años.

Los daños ocasionados por HLB en el estado de Colima, Yucatán, Michoacán Tamaulipas y Nuevo León podrían alcanzar el del 100% de los cultivos de cítricos (limón, mandarina, naranja dulce, toronja, etc. Es decir, llegado el momento se secarían más de 160 millones de los árboles de cítricos en un lapso de cinco años provocando graves efectos en la economía de los agricultores y la economía de los Estados productores. El impacto en la gastronomía sería también severo. En efecto, siendo el limón uno de los principales productos de la canasta básica de los mexicanos, su encarecimiento y, posible desaparición tendría un efecto negativo sobre la sazón de la comida mexicana a la que está indisolublemente asociado.

Además, provocaría deficiencias en vitamina C útil para el crecimiento y reparación de tejidos en niños y adultos. Por otro lado, la industria coctelera y la restaurantera (salsas para marinar carnes y pescados se vería afectado por el incremento de los precios y esto repercutiría en las ventas de un gran número de establecimientos en todo el país. Esta invasión fitopatológica ya ocurrió en el estado de Florida en 2012 (registrándose más de 3 billones de dólares en pérdidas y la supresión de más de 6,000 empleos directos). Así, la inevitable expansión de la amenaza sobre las principales regiones citrícolas de México podría provocar la pérdida de más de 20 mil hectáreas de limón mexicano, además de otros cultivares como mandarina, naranja dulce, toronja, etc. Lo anterior, aunado al desastre financiero de los estados productores.

La plaga es transmitida por un insecto vector llamado Diaphorina citri Kuwayama o psílido asiático de los cítricos. De hecho, el HLB es originado por tres especies de proteobacterias incultivables limitadas al floema: Candidatus liberibacter asiaticus, C. liberibacter americanus y C. liberibacter africanus. Los síntomas de la enfermedad —hojas amarillentas con áreas de color verde claro y con nervaduras engrosadas—, dificultan su detección temprana, ya que éstos suelen ser confundidos con deficiencias nutricionales. Lo peor es que suelen presentarse de uno a cinco años después de ser infestados por el insecto vector, cuando ya ha pasado la etapa remedial. Para este problema se tiene un principio de solución. El doctor Ramiro Guerrero Santos investigador del Departamento de Síntesis de Polímeros del CIQA, trabaja desde el 2015 con un grupo de trabajo multidisciplinario integrado por químicos, nano tecnólogos, biólogos, biotecnólogos y agrónomos entre los que se encuentran el Dr. Humberto Valenzuela, especialista del CIQA en biotecnología de plantas y el Dr. Alberto Flores fitopatólogo molecular de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, para desarrollar la primera versión de un biocida capaz de infiltrarse en el sistema vascular de los árboles (floema) para eliminar la bacteria sin causar efecto alguno al ecosistema o a la salud de los consumidores.

Los primeros resultados observados fuera de las regiones citrícolas fueron muy alentadores. Varios árboles fueron tratados y muestran claros signos de mejoría, como la aparición de ramas nuevas de color verde brillante y el crecimiento de los frutos. Estos resultados estimularon al grupo a proponer un proyecto de desarrollo tecnológico que busca producir la “vacuna” a nivel comercial y poder así realizar pruebas piloto en áreas superiores a 20 hectáreas (o +4,000 árboles) con la participación de productores y otros actores de la cadena de la agroindustria basada en cítricos. Los investigadores afirman que debido a la naturaleza dual del nuevo producto también es viable para el control de hongos y nematodos que afectan la productividad de otros cultivos como aguacate y tomate. Señalan también que, contrariamente a los insecticidas, nematicidas o fungicidas asperjables, el nuevo producto no es nocivo para el medio ambiente, ni para la salud de los trabajadores. En estos momentos, el grupo de investigación se prepara para hacer aplicaciones en campo en conjunto con productores afectados.


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